Muchos acuarios tienen buenos abonos, pero plantas con problemas. El error casi nunca es el producto sino como se usa.
Abonar un acuario plantado parece sencillo, pero en la práctica es uno de los puntos donde más errores se cometen, sobre todo entre aficionados que están empezando. Los errores al abonar un acuario plantado no solo frenan el crecimiento de las plantas, sino que también provocan desequilibrios, aparición de algas y pérdida de especies delicadas. Una mala dosificación, desconocer las necesidades reales del acuario o copiar rutinas sin comprenderlas son fallas comunes que pueden arruinar incluso un montaje bien planificado. En esta guía aprenderás a identificar los errores más frecuentes en el abonado y, lo más importante, cómo corregirlos para lograr un acuario estable, saludable y visualmente espectacular.
Vamos a tratar de entender a grandes rasgos como es que funciona y los errores más típicos en el aficionado al iniciarse en el abonado del acuario (NPK).

El primer error y el que podría ser el más común.
Error #1: Abonar sin conocer las necesidades reales del acuario
El primer gran error al abonar un acuario plantado es hacerlo “a ciegas”, sin entender qué tipo de plantas tenemos, cuánta luz reciben y si el acuario utiliza CO₂. No todos los acuarios requieren la misma cantidad de nutrientes. Un acuario de bajo requerimiento no debe abonarse igual que uno de alto requerimiento. Abonar sin evaluar estas condiciones suele provocar exceso de nutrientes, crecimiento descontrolado de algas y plantas débiles o estancadas.
Error #2: Pensar que los desechos de los peces son suficientes
Muchos aficionados creen que los residuos de los peces aportan todos los nutrientes necesarios para las plantas. Aunque es cierto que generan algo de nitrato y fosfato, esta cantidad casi nunca es suficiente para un acuario plantado saludable, especialmente si se busca un crecimiento fuerte y colores intensos. Confiar únicamente en los desechos conduce a deficiencias nutricionales y plantas debilitadas.
Error #3: Abonar solo un nutriente e ignorar el equilibrio NPK
Otro error común es enfocarse solo en un nutriente —por ejemplo, potasio— y descuidar el nitrato y el fosfato. Las plantas necesitan un equilibrio NPK, no nutrientes aislados. Cuando uno de estos elementos falta o sobra, el crecimiento se bloquea y aparecen algas. Abonar correctamente es mantener el balance, no simplemente agregar “lo que parece faltar”.
Error #4: Sobredosificar “por si acaso”
Pensar que “más fertilizante = más crecimiento” es un error grave. La sobredosificación puede provocar acumulación de nutrientes, estrés en las plantas y explosiones de algas como pincel, filamentosas o diatomeas. En el abonado, la precisión vale más que la cantidad.
Error #5: No ser constante con el abonado
Abonar de forma irregular —hoy sí, mañana no, luego mucho— crea inestabilidad química en el acuario. Las plantas necesitan un suministro constante y predecible de nutrientes. La falta de constancia provoca deficiencias intermitentes y abre la puerta a problemas de algas.
Error #6: No observar las señales de las plantas
Las plantas hablan: hojas amarillas, agujeros, crecimiento lento, tallos débiles… Ignorar estas señales y seguir abonando sin ajustar la rutina es un error frecuente. Un buen acuarista observa, ajusta y vuelve a observar.

Abonar sin estabilidad de CO2:
Abonar un acuario plantado sin contar con una estabilidad adecuada de CO₂ es uno de los errores más graves y comunes. El CO₂ es el motor principal del crecimiento vegetal; sin él, las plantas no pueden aprovechar correctamente los nutrientes que añadimos al agua. Cuando se fertiliza un acuario con niveles inestables o insuficientes de CO₂, los nutrientes quedan “disponibles” en la columna de agua pero las plantas no logran consumirlos, creando el escenario perfecto para la aparición de algas.
La consecuencia directa es un acuario químicamente desequilibrado: nutrientes acumulados, plantas estresadas y algas tomando ventaja del sistema. En especial, este error suele detonar problemas como alga pincel, filamentosas y agua turbia. Por eso, antes de ajustar cualquier rutina de abonado, es indispensable asegurar una inyección de CO₂ constante, estable y bien distribuida durante todo el fotoperiodo.
En pocas palabras:
sin CO₂ estable, no hay abonado efectivo.
Primero se controla el CO₂, después se ajustan los nutrientes.

Abonar mucho HIERRO va a mejorar el color de mis plantas rojas:
El abonado del hierro debe ser tomado con mucha cautela ya que es uno de los causantes del alga pincel, que a mi parecer es de las más difíciles de quitar. El hierro al ser un MICRONUTRIENTE como su nombre lo dice, debe abonarse en pequeñas dosis.
¿Como corregir?

Vamos a ser puntuales y objetivos:
Tenemos que hacer ajustes graduales, observar el comportamiento de las plantas y en base a ello checar cual es el nutriente que nos está faltando, o en cual nos estamos excediendo, el conjunto de estos elementos nos puede ayudar a tener un acuario plantado saludable y libre de algas. Utilizar mas abonos no es tener un mejor crecimiento, todo necesita ser un equilibrio.